…y se la devuelven corregida. No hay más que ver la imagen de la izquierda (pulsa en ella para ampliar) para ver que la pobre ministra hace tanto ridículo como sus compañeros.
Por otro lado, también me gustaría felicitar el valor de los profesores madrileños, poniendo el humor y la crítica social por encima de las posibles relaciones políticas.
Y como el tema no da mucho de por sí, un par de cosas graciosas relacionadas con profesores jachondos.
Y aquí queda la entrada de hoy. Cortita y concisa, pero con un par de gracietas varias. ¡Mañana más! ¡Mañana pa’ Graná!






Un comentario
Nell escribió:
06/09/2011, a las 23:26 (UTC 2 )
Desgraciadamente, es muy probable que la carta no sea suya, ni que la haya leído siquiera, sino de algún empleado a quien se lo ordenó, por lo que la culpa recaerá en otro. Aunque admiro la valentía de los profesores por no dejarse embaucar.